sábado, 31 de julio de 2010

La Segunda Ella.

Cuando mi desinterés por la Estadística llegaba a niveles insospechados, cuando era estudiante de Económicas de la UBA, redescubrí, a aquella rubia y silenciosa compañera de la materia Administración, junto a mi amigo Fede, retornado a la UBA, luego de su fugaz paso por la UTN igual que yo, comenzo, con un: "Yo me siento alla, al lado de esa rubia, que cursaba Administración conmigo...creo que me conoce, y además es muy linda".
La delgada rubiecita con cara de princesa salida de una pelicula de Disney, allí estaba, prestando atención a la clase, con su calculadora científica en mano.
Así empezó, y las siguientes compañias, como compañeros y amigos, fueron signadas por la parada del 247 que unía la sede de avellaneda con la estación, o con la esquina de su casa.
Ya no recuerdo tanto, recuerdo que tenia un novio, lo cual me daba celos silenciosos, y que peque de evidente hablando en su contra con tal de hacerle ver que la amaba y que se diera cuenta de que yo era lo que ella necesitaba, que tonto e ingenuo. Pensaba que el amor era un tipo de negocio, donde la gente compra o vende un corazón, sea propio o ajeno.
Debo decir que aprendí mucho junto a ella, porque hice todo absolutamente mal, y es mas, cuando le confesé mi amor, me estaba por ir del país por segunda vez, y para no volver...nadie en su sano juicio, y menos una mujer inteligente como era ella, se iba embarcar en inmensa temeridad. Pero bueno, nunca dije que yo fuera un tipo cuerdo, lo que si es creo que puedo afirmar sin temor a equivocarme, es que en dicha oportunidad, estaba loco de amor por ella, tanto que la soñé a mi lado, siendo madre de mis hijos y muchas cosas mas que ud. le aburriría saber y que podría saberse cursi y soñador.
Pero ella me hizo soñar, y eso no es poco.
El tiempo paso, me aleje de ella, mientras ella siempre estaba en el mismo lugar, advirtiendo problemas que no existían, y mirando siempre desde mi extraño sentido común, carente de sentido, que me hacia mal o que la lastimaba.
Todo lo malogre, cuando tiempo después, viajamos juntos a Bariloche, compartimos habitación, y luego una cama, en la que de forma extraña hicimos el amor, pero no nos conectamos como hubiesemos querido, y de allí en mas uno que otro miedo, a la felicidad.
Resulto que le falle, porque ella ya no era la princesa de disney que yo había pretendido, no era su culpa, era la mía, pero me prometí no volverla a lastimar, y al día de hoy no abrí mas sus mails, sus invitaciones al facebook y cuestiones como ellas. Admito que le falle, y hasta me porte como un cagón, pero equivocado o no, no podía aceptar engañarme a mi mismo, ya que en esta vida solitaria que me toca vivir, debo dialogar y soportarme todos los días, y se que la puedo haber lastimado...no fue mi intención...nunca tuve mala intención, solo es que no supe manejar las cosas, me asuste, o cualquier excusa, que seria apropiada para solamente afirmar en definitiva que todo el amor se desvaneció en aire, el tiempo, y la cobardía.

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